Un cambio que marca el rumbo del sector UAS en España
Desde hace unos meses, muchos profesionales del sector de drones hemos estado pendientes de los cambios normativos que se avecinaban. Hoy quiero hablaros de uno que, aunque esperado, no deja de ser significativo:
La desaparición del STS nacional.
El STS (escenario estándar) nacional fue una herramienta clave durante la transición hacia el marco europeo. Permitía operar en categoría específica bajo condiciones definidas por AESA, facilitando el trabajo de muchos operadores mientras se adaptaban a la nueva normativa comunitaria. Pero como todo lo provisional, tenía fecha de caducidad.
¿Qué ha cambiado?
Desde el 1 de enero de 2026, solo se reconocen los STS europeos (STS-01 y STS-02). Esto implica que cualquier operación que antes se realizaba bajo el paraguas del STS nacional debe ahora ajustarse a los requisitos europeos, incluyendo formación específica, declaración operacional y cumplimiento técnico del UAS.
¿Y la formación?
Los certificados obtenidos bajo el STS nacional ya no son válidos para nuevas operaciones. Los pilotos deben contar con la formación teórica y práctica exigida por los STS europeos, lo que ha generado cierta confusión entre quienes pensaban que su acreditación anterior les seguiría sirviendo.